Helena Producciones* Quiénes son Helena* CV *

Jornada de Performance: Museo de Arte Moderno La Tertulia, 19 de Mayo de 2001.

Inauguración del festival y rueda de prensa, Museo la Tertulia, 15 de Mayo.

Retrospectiva del director de cine Jairo Pinilla Téllez, Cinemateca del museo la Tertulia, 15-18 de Mayo de 2001.

Mesa Redonda · Balance del Festival: 19 de Mayo. Nuevamente en el espacio del Museo de Arte Moderno la Tertulia de Cali se realiza el IV Festival de Performance.

Dentro del espacio reservado a las conferencias, se incluyó el trabajo de Jairo Pinilla, director de cine colombiano que mostró una retrospectiva de su obra (3 largometrajes y 5 cortos y mediometrajes). La inclusión de este personaje y su obra resultaba determinante y consecuente con el concepto que en esta ocasión el evento desarrolló: el valerse de las dificultades, aprovechándolas al máximo. Durante el Festival este artista realizó un trabajo que Helena Producciones produjo y financió.

Para la jornada de performance se presentaron dieciséis artistas o grupos de artistas: Las Malas Amistades, Silvie Boutiq, Juan Mejía, Humberto Polar, Yuri Hernando Forero, Rosemberg Sandoval, Luis Eduardo Mondragón, Fernando Uhía, Marcela Gómez, Boris Marlon Galvis, Carlos Arturo Zuñiga, El Grupo, Boris Pérez, Alejandra Gutiérrez, José Fernando Pertuz.

Helena Producciones pide el concurso de tres jurados: María Margarita Jiménez, José Alejandro Restrepo y Wilson Díaz, para seleccionar las obras participantes en el evento.

Además de estas seleccionadas y de los artistas nacionales invitados se cuenta con la participación de tres artistas mexicanos representantes de colectivos independientes: Los Lichis, y Gina & Marcela, esto es importante pues da inicio a la inclusión de artistas extranjeros en el Festival, aumentando los puntos de vista alrededor del performance y la percepción de nuestra realidad y por ende confrontando el trabajo de los artistas.

IV FESTIVAL DE PERFORMANCE

El Libro

Por Ana María Millán*

Después del anónimo repartido en el tercer festival y luego publicado en elojotravieso.com, intento de página web de nuestros detractores, en donde más o menos decía, según recuerdo, que éramos unos vendidos al sistema, (representado para ellos por el Museo la Tertulia) , Helena Producciones se reúne a principios del 2001 para planear el IV festival de Performance de Cali. Vale la pena recordar que el año anterior, año del cambio de siglo,  la Organización había decidido no hacer festival sino que había realizado la exposición Terror y escape, que todos tenemos en nuestros afectos, por ser nuestra primera exposición temática, y para la cual, organizamos un cine club a la manera de los años 70 y publicamos un impreso con textos de diferentes teóricos de la ciudad y dibujos de algunos de nosotros, además de realizar la exposición en la sala; utilizando una estructura que no nos desligó de las formas flexibles que explora el festival.

Helena se reúne entonces pasado un año del siglo 21, para planear el nuevo festival. Se decidió que se haría en el Museo de Arte Moderno la Tertulia. Tratamos de argumentar esta decisión de varias formas,  a pesar de que año anterior nos habían hecho poner una cantidad de logos en el afiche, como el del Ministerio de Cultura, la Secretaría y demás colegas, sólo por utilizar el museo. Lo cierto era que para el festival pasado había resultado muy bien el espacio del desnivel que  tiene la sala del sótano del museo, pues creaba un buen escenario para algunos performances que así lo requirieron. Además, sus jardines y corredores habían sido aprovechados por los artistas. De allí la siguiente decisión: la imagen elegida para el afiche del IV festival sería la foto de Marcela Gómez hablándole a una alcantarilla en el jardín del museo. Un afiche sin muchos logos, un cuadrito rojo que anunciaba la presencia de un  cineasta en el evento y la chica de espaldas que nos recordaba la imagen de un afiche de película de suspenso pero no con trenza sino con pelo corto.

La siguiente pregunta fue a cerca de la financiación. Siempre habíamos realizado el festival con dinero de nuestros bolsillos pero esta vez no queríamos hacerlo de esa manera. Fue entonces que supimos de un señor que había traído un nuevo sistema de desarrollo empresarial a la ciudad de Cali, sistema que había recibido muchos premios en el extranjero y que estaba muy de moda, sobre todo en España. A Cali había llegado un nuevo sistema de desarrollo empresarial que consistía en la creación de una empresa madre, denominada Incubadora de empresas, que le entregaba un pequeño capital a iniciativas empresariales jóvenes. Este sistema había sido introducido en Cali por el señor Orlando Rincón, quien había creado dos empresas incubadoras llamadas ParqueSoft y Parque de Industria Cultural. Sabíamos de su interés hacia el arte. Nos contactamos con él y se decidió que la Incubadora apoyaría el festival. Era la primera vez que recibíamos dinero como patrocinio.

Hicimos la habitual convocatoria nacional, esta vez a dos tintas y con muchos (los  que más cupieran) dibujos de nosotros hechos de diferentes performances de los anteriores festivales,  haciéndole un llamado a los artistas para que se presentaran para el IV Festival de Performance de Cali, cuyos jurados serían este año: José Alejandro Restrepo, Maria Margarita Jiménez y Wilson Díaz.

Uno de los intereses de Helena ha sido el cine, y un año antes para Terror y Escape habíamos traído al director Jorge Aldana con su película Pepos. Esta vez contactamos  a Jairo Pinilla Téllez, director de cine de suspenso colombiano, quien siendo ingeniero electrónico, tras su visita a los estudios Churubusco en la ciudad de México, decidió convertirse en el más prolífico director de cine de nuestro país –a la manera de Roberto Gómez Bolaños a quien Jairo admira-. Jairo Pinilla ha sido el director que más películas en 35 mm ha hecho en Colombia y el primero en utilizar efectos especiales en nuestro país. Y por esa fascinación de los caleños hacia la tradición del cine de terror  y teniendo en cuenta que la plata también nos alcanzó para hacer una atractiva campaña publicitaria con 3000 postales con fotogramas de sus películas, tuvimos lleno total en el ciclo de cine de Jairo Pinilla Téllez, que programamos durante la semana y que remplazó las conferencias habituales (que enmarcan de manera didáctica el festival de performance…) dándole un especial matiz al evento. Jairo dio también una conferencia sobre su trabajo.

Decidimos este año invitar a Jairo Pinilla pues su manera de trabajar se relacionaba con la nuestra en cuanto al aprovechamiento de recursos, la apuesta al error y el desmedido entusiasmo y desgaste que requieren sus proyectos.

Vale la pena decir que para este festival también tuvimos el apoyo de Pierre Raine con su galería BF15 a quien Wilson había contactado con anterioridad. Pierre Raine muy amablemente nos contacto con artistas mexicanos. Gina & Marcela y Gerardo Monsivais, como representantes de Los Lichis, vinieron desde México a presentar sus propuestas dentro de la habitual jornada.

También descubrimos que los restaurantes eran potenciales patrocinadores. Recuerdo que Simón Parrilla dio tanta comida para la rueda de prensa (en la rueda de prensa fueron panelista Jairo Pinilla, Rosemberg Sandoval, Gerardo Monsivais, Gina Arizpe y Marcela Quiroga además de algunos miembros de Helena Producciones) que la gente se llevó parte de la picada en chuspas.

Un afiche de un cuarto de pliego (para cada nuevo Festival este afiche parece crecer unos centímetros) nos invitaba a una jornada con una puntualizada programación (por primera vez había un horario pegado en la puerta, como para responder a nuestros amigos  anónimos del tercer festival, que tanto se quejaron por la falta de horario), programación  tan precisa que Jairo inmediatamente la leyó como un guión para su próxima producción.

Un guión cuya locación era un museo de los años 70 al frente de un río, hecho por un importante arquitecto de la ciudad. En sus jardines y partes traseras llenas de árboles donde se reúnen todas las noches algunos jóvenes, se llevaba a cabo la persecución. No sabíamos si los kars iban a entrar a esa parte de la locación. El punto de giro es cuando un señor importante, sale vestido de blanco de su despacho (porque siempre estaba allí) y le entrega la corona al ganador de la carrera de carros pero alguien inventa que todo estaba arreglado por el señor para que el muchacho (de quien se decía ni siquiera sabía manejar) fuera el campeón y todo el mundo se enfurece. Unas chicas con los ojos morados (entre ellas una actriz de televisión colombiana), otras chicas que seguro las defendían con pistolas de juguete pero alguien les disparaba primero de no sé donde y se morían mientras unos hombres tocaban vallenato y otro de pronto abría un libro en el que se metía todo el resto de la película. También había un payaso que era un borracho.

El pasaje de avión que mandaba a nuestro director al otro día para Bogotá – pasaje de tarifa económica, es decir si no se utilizaba quedaba inservible-  desapareció en medio de la jornada de performance (nunca jamás lo encontramos), y aunque ese día no se grabó nada para Jairo, porque obviamente dicen por aquí y por allá que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, ese día, todo el día, mientras ocurría la carrera de kars, mientras tocaban las Malas Amistades, mientras Juan Mejía leía el libro La educación sentimental etc etc, Jairo Pinilla escribió en le despacho de Miguel Gonzáles, curador del Museo de Arte Moderno la Tertulia, el guión para Un Libro de Ultratumba. Gracias a la desaparición del pasaje (que algún día encontraremos metido en algún libro),nuestro director invitado se quedó un mes más con nosotros para grabar el guión, que aunque ya no tendría bellas actrices mexicanas, sí tuvo persecuciones, además de un bien logrado efecto especial en el que un  libro atrapaba a una caleña.  La historia estaba inspirada en la leyenda, que dice, que cuando el diablo llegó Cali, la gente lo quiso sacar construyendo Las Tres Cruces en un cerro. Sin embargo al construir este monumento el diablo ya no pudo salir más y se quedó viviendo en la ciudad (creo que dicen que algo tiene que ver esto con que nuestro equipo el América de Cali no se haya podido ganar la copa Libertadores). En  este film una mujer queda atrapada en un libro misterioso  y es salvada  a través de una oración católica por sus amigas en el Cerro de las Tres Cruces en Cali, hecho que logra además de liberar a la niña, liberar a la ciudad del demonio.

El primer performancista en llegar a la jornada fue Juan Mejía, quien se sentó en silencio  en un escritorio ubicado en un sitio de paso un poco escondido, que conectaba dos salas.  Durante todo el día, con sólo la pausa del almuerzo, Juan leyó La educación sentimental de Flaubert. Trabajo que hace parte de un proyecto que ha estructurado a lo largo de su carrera con respecto a la educación. Recuerdo que en el primer festival, ya Juan nos había dado unas instrucciones para hacer una acción en la que Juan Pablo Velásquez , Fabio Melesio y yo leíamos unos textos con unas orejas de conejo puestas en la cabeza y Paula Agudelo iba y nos las cortaba. Otro trabajo que se vio en el festival con respecto al discurso y la traducción fue el de Fernando Uhía.

Poco a poco iba llegando la gente a la jornada y así como iba llegando El Grupo la iba pesando. Al pie de la pesa se encontraba el carrito de Alejandra Gutierrez, un puesto que exhibía información del desalojo por parte de la policía a los vendedores ambulantes de la Calle 13. Desalojo que había ocurrido desatando enfrentamientos violentos un tiempo antes del festival, cuando la alcaldía le manda la orden a  la policía de desalojar y decomisar la mercancía de todos los vendedores ambulantes de la Calle 13 que atraviesa el centro de Cali.

La carrera de kars de Boris Marlon Galvis, arreglada para que él ganara, flexibilizaba el espacio del museo pidiendo toda la emoción del público. Miguel Gonzáles salió vestido de blanco con una pava, como en los anteriores festivales, de su oficina (en la que en ese momento se encontraba Jairo Pinilla escribiendo su nuevo guión) y le entregó la corona de campeón a Boris (1).

En los tres primeros festivales había  música entre las acciones, hecho que contribuía a mantener la atención y tensión dentro del público. Para el cuarto festival muchas propuestas plantearon esta relación, ya clara dentro de las  acciones, además de  incluir en varias de ellas, la herramienta del video para hablar de tiempo y relación de espacios. Para esta cuarta jornada Los Lichis de México habían grabado en video y en Monterrey a un grupo de vallenateros, de los allá llamados  “colombianos”, tocando una canción,  que durante la jornada del festival fue interpretada sobre el video por un grupo caleño. Las Malas Amistades, grupo bogotano de psicodelic folk, realizó un  ensayo que resultó muy emocionante por los nervios y el esfuerzo de los integrantes de la banda, pues esta era su primera presentación en público.

Mientras la música sonaba Luis Mondragón vestido de payaso francés se emborrachaba con Alfredo Cardozo en la salita contigua al sótano, agrediendo con su actitud al público que cada vez se hacia más atrás de la pared de la sala, que era una vitrina.

Algunas mujeres en el cuarto festival hablaron desde trabajos que se camuflaban dentro de la programación y que no requerían una escena especial para ser vistos.. Las chicas de Silvie Boutiq andaban por allí con los ojos morados. Gina y Marcela con unas bolsitas de sangre de mentira y unas pistolas de juguete entraron a la sala sin que nadie lo determinara, esperaron que un disparo sonara en el ambiente para reventarse ellas mismas las bolsitas. Marcela Gómez habló con un teléfono en el espacio de la taquilla del museo, performace que solo se podía ver desde la vitrina de esta taquilla.

Al final de la jornada, Rosemberg Sandoval realizó en la misma esquina  que había utilizado en el festival anterior (y en un panel en el piso a manera de tarima, igual que en el festival anterior), la acción Rose Rose, en la que desbarataba ramos de rosas cortándose las manos con las espinas; Juan cerró su libro; el público aplaudió a Rosemberg; y se despidió así el festival.

El día siguiente a la jornada, después del panel de discusión, fuimos como es habitual, al rio Pance con los invitados del festival. A más o menos a media hora de Cali el rio Pance representa un espacio descanso gratis para los caleños. Un río limpio al lo largo del cual hay decenas de tienditas donde venden comida y ponen música para bailar.

Jairo Pinilla, como se anotó anteriormente, se quedó hasta un mes después de la jornada de performance para grabar con Helena Producciones el corto para televisión titulado Un libro de ultratumba, de 24 minutos. Se dejaron 6 minutos para propagandas. Helena  financió esta producción con la plata que le quedó (¡!!!!!) de la semana del festival. El equipo de trabajo técnico y artístico lo conformaron algunos de los miembros de Helena Producciones además de mucha gente que quería trabajar con Jairo Pinilla. Grabamos durante una semana en nueve locaciones (aeropuerto, carretera al aeropuerto, finca con piscina, cementerio, Río la Buitrera, Palacio de Justicia, casa de Ana María y Cerro de las Tres Cruces), y luego estuvimos un mes entero en edición (Jairo viajó a mitad del mes a Bogotá  para traer unos cassettes de música de su casa). Después de esto las visitas de Jairo a esta ciudad tropical se volvieron frecuentes, pues la empresa de edición y animación Ana y Andrés trabajó con él  editándole varios trabajos, entre ellos el largometraje Por qué lloran las campanas (en este caso la edición se hizo  en compañía del Vicio Producciones) película que se estrenó a nivel nacional en los teatros de Procinal.

*Artista, miembro fundador de Helena Producciones, protagonista de Un Libro de Ultratumba.

(1) Pienso que aquí cabe reconocer (hecho que perece haber sido olvidado por la autora del artículo) que en ese momento el realizador Oscar Campo grababa un documental sobre Miguel Gózales como parte de de su proyecto El proyecto del Diablo, conformado por una serie en video sobre personajes de la ciudad de Cali. En el documental sale la escena en la que el curador del Museo la Tertulia le entrega   la corona de campeón al artista.